Científicos puntanos advierten sobre los riesgos del cigarrillo electrónico

Los cigarrillos electrónicos son vendidos como una forma más saludable para fumar, pero científicos de San Luis han demostrado que tienen la misma cantidad de plomo que los cigarrillos convencionales. Hay estudios que afirman que poseen sustancias cancerígenas.

Publicitados como la alternativa saludable para aquellas personas que desean dejar de fumar, el uso de los cigarrillos electrónicos se ha extendido pero investigadores puntanos del Conicet advierten sobre los riesgos para la salud que conlleva su uso y determinaron que el nivel de plomo que tienen es similar al de los cigarrillos convencionales.

"Ahora que se están poniendo tan de moda entre los jóvenes, es importante que tengan acceso a la evidencia científica para que sepan que su uso también es perjudicial para su salud”, advirtió Dra. Liliana Fernández, miembro del Conicet que trabaja en el Instituto de Química San Luis (Inquisal) de la Universidad Nacional de San Luis.

Fernández, junto con otros investigadores del Inquisal crearon un proceso capaz de medir los niveles de plomo de rellenos de sistemas eléctricos de administración de nicotina. De esta manera, usando este método detectaron que la concentración de este metal en los cigarrillos electrónicos es similar a los hechos de tabaco.

Para los OMS (Organización Mundial de la Salud), los niños son la porción etaria que más está vulnerabilizada con respecto a la exposición de plomo. La presencia de este metal es muy dañino ya que provoca daños irreversibles en el cerebro y sistema nervioso. En los adultos, además provoca hipertensión arterial y lesiones renales.

La investigadora del Conicet, sostiene que no se pueden vender estos cigarrillos electrónicos como medio para dejar de fumar.  “No están regulados ni controlados mediante ensayos experimentales y datos epidemiológicos que certifiquen su inocuidad y su efectividad. Además de nicotina, estos sistemas contienen otras sustancias nocivas para la salud. Aunque recién ahora se están estudiando e identificando, porque hace poco tiempo que están en el mercado”.

La advertencia de los especialistas cuyanos se enfila en una reciente publicación de la revista especializada “Environmental Science & Technology”, en donde se demuestra que estos dispositivos electrónicos emiten por lo menos diez sustancias químicas cancerígenas, como el glicidol y el óxido de propileno. También existe la posibilidad de que exploten en forma accidental.