Fumigar a 10 metros: ¿Por qué se ignora el principio precautorio?

¿Por qué aunque haya certezas científicas que avalan la necesidad de establecer medidas para cuidar la salud de los habitantes y del medioambiente, se la pretende poner en peligro? ¿Por qué intentan aprobar un proyecto de ley que autoriza las fumigaciones con agroquímicos a solo 10 metros de distancia, mientras la distancia preventiva es de 1000 metros?

Por Matilde Moyano

El Principio Precautorio incluido en la Ley General del Ambiente 25.675 establece que “cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente”, es decir, si hay peligro hay que adoptar medidas aunque no haya certeza científica, ¿pero qué pasa cuando sí hay certezas científicas y aún así se pretende poner en peligro la salud?

En 2012, la Corte Suprema de Buenos Aires prohibió fumigar con agroquímicos a menos de 1000 metros de viviendas, a raíz de las denuncias de habitantes de la localidad de Alberti, quienes sufrían las consecuencias en su salud al ser fumigados con glifosato, atrazina y cirpermetrina de un campo de soja vecino.

Actualmente, la Cámara de Senadores le dio media sanción a un proyecto de ley que pretende autorizar las fumigaciones a tan solo 10 metros de centros urbanos, y no solo ignora este fallo judicial de la Corte Suprema, sino también todos los estudios técnicos y científicos existentes, e incluso el registro fotográfico que demuestra el peligro que respresentan las fumigaciones. 

El modelo de agroproducción actual abusa de la utilización de agroquímicos que afectan la salud de los habitantes de los pueblos cercanos a los cultivos (200 de cada 100.000 personas se enferman de cáncer en Argentina, pero en los pueblos fumigados son 700 cada 100.000), y también la salud de todos los habitantes del país, quienes corremos el riesgo de comer los alimentos contaminados con uno o más químicos que llegan a supermercados y verdulerías de todo el país.

En un debate sobre alimentación en la feria Sustainable Brands, el Presidente de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), Francisco Iguerabide, sostuvo con respecto a la seguridad alimentaria que todas las personas tienen que tener acceso a alimentos en cantidad, calidad y de acuerdo a sus costumbres, y que la tecnología y el conocimiento tienen que estar al servicio de eso, ya que "el hombre cultivado cultiva mejor", por lo que le preguntamos:

// Una de las cosas que dijiste es que es importante la calidad y la responsabilidad a la hora de generar los alimentos. ¿Qué podés decir sobre lo que está sucediendo en muchas provincias con respecto a la contaminación con agroquímicos no solo en los alimentos sino también en las personas?

Lo que yo no te puedo asegurar es lo que acabas de decir como una verdad.

// No lo digo yo, hay estadísticas, investigaciones, como una de la Universidad de La Plata que identificó al menos un químico en una muestra de alimentos, hay estadísticas de gente que está enferma porque es fumigada, la cuenca del río Paraná está contaminada con glifosato según un estudio del CONICET…

También hay estudios del CONICET que dicen otra cosa. (No hay estudios del CONICET que digan otra cosa). Pero independientemente a eso, vos lo que me preguntaste es por la responsabilidad del productor. El productor siempre trata de hacer las cosas lo mejor posible, ver todos los elementos que te ofrece el entorno para producir los alimentos o el producto que va a ser parte de una cadena alimenticia lo mejor posible, y lo que usás normalmente, como vos decís los agroquímicos, los productos fitosanitarios, son productos que están aprobados y testeados por el Estado, no es el rol del productor juzgar ese producto. Lo que sí es responsabilidad del productor es usarlo exactamente o mejor que como dice el marbete. Es como la aspirina, si vos te tragás diez aspirinas juntas probablemente te haga mal.

// Hay un proyecto de ley que ya tiene media sanción del senado, que autoriza a los productores a fumigar en la provincia de Buenos Aires a solo 10 metros de centros urbanos, cuando se sabe que se necesita un mínimo de 1000 metros.

Devuelta vos estás diciendo “se sabe que”. Yo lo que te puedo garantizar desde el punto de vista técnico es que la distancia no asegura el buen uso del producto. Vos lo que estás diciendo es que necesitás mil metros para garantizar algo, lo que digo es que no garantizan los mil metros. En Europa, que tiene los países que más cuidan el medio ambiente, porque además de producir alimentos, los campos de Europa tienen un rol turístico y un rol social y lo tienen muy claro. Hay normas en Alemania que son sumamente estrictas y te ponen como norma 3 metros, porque están garantizadas las buenas prácticas. Si vos podés garantizar las buenas prácticas la discusión no pasa a ser la distancia, pasa a ser la humedad, pasa a ser el viento, pasa a ser los equipos de aplicación, pasa a ser el tipo de producto que usás. Poner la solución en la distancia quizás sea un error.

// No la solución, pero es una manera preventiva (El principio precautorio vigente en la ley establece que ante la posibilidad de perjuicio ambiental es necesario tomar medidas protectoras).

Pero es como si dijeras que para prevenir el mal uso de un antibiótico se prohibiera. Bien usado te saca la gripe, si no lo usás te vas a tener que bancar una gripe durante un montón de tiempo. Si nosotros queremos garantizar el buen uso, que no haya contaminación y demás no es a través de la distancia.

Además tu pregunta apunta a los pueblos, entonces tendrías que involucrar a cualquier casa, habitación, casilla, carpa o lo que haya en el campo. Para mí conceptualmente hay dos errores, una es que se limita a cierto segmento de la sociedad y si algo es peligroso para el pueblo también es peligroso para el campo, y que la distancia, insisto, no garantiza eso. Por lo menos nosotros como entidad técnica eso es lo que sí estamos en condiciones de asegurar porque hemos hecho mediciones en conjunto con el INTA y con los distintos ministerios, porque imaginate que nosotros somos los más expuestos a ese tipo de cosas. Eventualmente al borde de un pueblo le puede pasar cada tanto, pero nosotros estamos todo el día con eso, yo no quiero contaminarme ni enfermarme ni a mi ni a mis chicos, ni a nadie.

// ¿Qué pensás de la Agroecología como alternativa al modelo actual de agroproducción?

No soy un experto en el tema, pero en general son títulos que estereotipan demasiado una producción. Yo comparto que lo más importante es el tratamiento de los recursos naturales, porque si sos demasiado estricto nada es natural, por ejemplo, guano de cabra alrededor de una planta en grandes cantidades no es muy natural porque eso tiene una serie de bacterias y demás, en todo podés cometer errores, me parece que está bueno ver cómo es el uso de los recursos naturales porque hay tecnologías que no son de producción orgánica que pueden mejorar el suelo y hay producciones orgánicas que pueden deteriorar el suelo. Lo más importante es ver cómo evolucionan los recursos naturales, no tengo una postura tajante con las distintas producciones.

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Mientras queda clara cuál es la postura de Iguerabide, es bueno recordar que en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata, la cátedra de Agroecología es una materia obligatoria como resultado de haber llegado a la conclusión de que ya no se puede seguir pensando que el modelo actual de agroproducción es la mejor manera de producir alimentos. El Ingeniero Agrónomo Santiago Sarandón, titular de dicha cátedra nos explicó por qué esto es así, y podés verlo en nuestro video 'Cuando la producción de alimentos nos enferma' haciendo clik ACÁ.