Conocé el primer whisky argentino hecho en El Bolsón

En el año 2011 un emprendedor fundó "La Alazana" en una de las laderas del cerro Piltriquitrón, en El Bolsón, es la primera destilería que produce whisky de malta de Argentina. De calidad artesanal, el producto sigue la tradición escocesa de whiskies, es uno de los nuevos atractivos que tiene El Bolsón.

"El whisky es pura intuición. Se hace con el corazón. El espíritu del whisky está en hacerlo porque se trata de una bebida artesanal. Los productores destilan desde hace más de seiscientos años sin hacerse tantas preguntas”, detalla Néstor Serenelli, propietario de La Alazana, la primera destilería de whisky de malta o "single malt whisky" de Argentina.

En una de las laderas del Cerro Piltriquitrón (El Bolsón), en un paraje conocido como Las Golondrinas, se afinca la primera destilería de whisky de malta de Argentina. Néstor Serenelli cumplió aquí se sueño: hacer whisky. Además cría caballos que usa para equinoterapia. El Bolsón es un paraíso donde la naturaleza se presenta en estado puro. La Alazana, más que una fabrica de whisky es una finca donde se destilan la paz y la tranquilidad.

Néstor vivía en Bariloche y allí tenía un comercio donde comenzó a destilar frutas finas. Llegó a hacer whisky de maíz y licores varios. "Es difícil destilar maltas porque hay que añejarlas por períodos prolongados. Una destilería de maltas es un proyecto a largo plazo. Nuestro primer whisky llegó en 2014. Aunque la legislación argentina permite añejar menos de tres años, nosotros no quisimos salir al mercado con menos tiempo que los escoceses", comenta Serenelli.

Su pasión por el whisky viene desde joven. “A veces tomábamos Chivas Regal, que le robaba a mi padre”, recuerda, quien luego de recorrer un largo camino fundó en el año 2011 La Alazana, que recuerda a un caballo muy querido de la finca. "Poner una destilería en marcha fue difícil. Tenemos la producción de una microdestilería. En Argentina vendemos en el Museo del Whisky, que está en la ciudad de Buenos Aires, y en nuestra destilería donde tenemos un centro de visitas. La gente puede degustar y aprender el proceso del destilado", detalla Serenelli.

El whisky que hacen en La Alazana se añaja en barricas usadas para whisky bourbon importadas de Estados Unidos, para los whiskies ahumados usan barricas de jerez y de chardonnay.

"El whisky es pura intuición. Se hace con el corazón. El espíritu del whisky está en hacerlo porque se trata de una bebida artesanal. Los productores destilan desde hace más de seiscientos años sin hacerse tantas preguntas, me dijo el escocés Jim McEwan, gran creador de whiskies; una suerte de maestro que conocí en Islay, Escocia", recuerda Néstor. Para aprender fue a destilerías de Irlanda y Escocia. "Los escoceses son tan tradicionales en sus modos que, cuando viajamos en 2015, la única computadora que tenían era la que imprimía las facturas. ¡Este es el espíritu del whisky! En Daftmill aprendí que el whisky está completamente vinculado al campo: agua, malta y levadura"

Como todo trabajo artesanal, los secretos son la matriz del producto. “Nos levantamos a las seis de la mañana y terminamos a las cinco de la tarde. Nos encanta vincular el campo, la familia y la historia del lugar", afirma Serenelli, quien está casado con una descendiente de los galeses que llegaron a La Patagonia hace 150 años.

"La primera expresión de whiskies ahumados la presentaremos el 11 de marzo de 2017 en un evento especial que se realizará en La Alazana con corderos patagónicos asados. La etiqueta se llamará 'La Alazana Haidd Merlys' que en galés significa cebada de dos hileras, usada para whisky" El Bolsón lo tiene todo, los mejores paisajes, la tranquilidad y ahora la primera destilería de whisky de Argentina.